Mira cómo otros dueños de chalets están convirtiendo ese rincón muerto del jardín en un salón espectacular para usar, llueva o haga un sol abrasador... (Y lo mejor, sin meter albañiles en casa durante un mes).
Acéptalo. Elegiste esta casa precisamente por el exterior. Te imaginabas organizando barbacoas, cenas con amigos y desayunando tranquilo el fin de semana. Pero la realidad es otra:
Te imaginaste estar la mayor parte del tiempo. Muebles de exterior llenos de polvo y estropeados. Si hace un poco de viento, molesta. Si caen cuatro gotas, todos corriendo hacia el salón. Es frustrante.
Probaste a poner el típico toldo extensible. Aparte de que hace un ruido insoportable con el viento y la lona se ensucia rápido, seamos sinceros, abarata la imagen de tu casa.
Pensaste en un cerramiento fijo. Pero solo de imaginarte licencias, albañiles semanas en casa, polvo y sobrecostes sorpresa, se te quitan las ganas al instante.
Seis sistemas fabricados a medida. Desde la lama orientable que gira con el sol hasta el cerramiento de cristal que te devuelve el salón entero. Esto es lo que instalamos.
Estos son los 5 motivos reales por los que instalar una estructura de este nivel es la reforma más rentable que puedes hacerle a tu casa hoy.
Las lamas bloquean la radiación solar directa antes de que caliente la terraza y los cristales, creando un espacio exterior mucho más fresco y confortable.
Pasas de usar la terraza tres meses, a desayunar fuera desde marzo hasta bien entrado noviembre.
Tu aire acondicionado trabaja mucho menos. Verás el descuento desde el primer mes en la factura.
¿Lluvia o viento? Las lamas se cierran herméticamente. Sigues disfrutando.
Le soluciona el deseo al próximo comprador. Una pérgola suma metros habitables y revaloriza tu chalet.
No es gasto. Es sumar metros cuadrados útiles. Recuperas dinero si vendes.
No es suerte que tengamos los proyectos más exigentes de Madrid y Toledo. Trabajamos con Graditel, la marca de estructuras bioclimáticas de referencia en Europa. Nuestras garantías te avalan.
Fabricante certificado GraditelNo pedimos que nos creas. Lo dejamos por escrito en el contrato, con plazos y cifras. Y añadimos cuatro servicios que el resto del sector te factura aparte.
Cláusulas firmadas, no promesas comerciales. Si incumplimos alguna, la asumimos nosotros.
La cifra que firmas es la que pagas. Si durante la obra aparece algo que no habíamos previsto, lo asumimos nosotros. Sin extras ni sorpresas al final.
Instalamos en 48-72h una vez recibimos los materiales de fábrica. Motorizada y funcionando. Si nos retrasamos por causa nuestra, te compensamos.
Si rozamos una pared, salta una baldosa o dañamos un mueble, pagamos la reparación íntegra. Sin peritajes eternos ni discusiones.
Estructura, perfilería y lamas respaldadas directamente por el fabricante. Aluminio termolacado que no se pica ni pierde color con el sol de Madrid.
Cubrimos nuestro montaje y todo lo que lleva electrónica: motores, sensores y módulos de control. Si algo falla, vuelve el equipo que lo instaló.
Cuatro extras que no verás desglosados en tu factura. Van dentro por trabajar con nosotros.
Volvemos antes de que se cumpla el año: limpieza de canalones ocultos y engrase del sistema de lamas. La pérgola entra en su segundo verano como el primer día.
Nos ocupamos de la declaración responsable y de la licencia municipal si tu ayuntamiento la exige. Tú no pisas una ventanilla ni rellenas un impreso.
Preparamos la memoria técnica en PDF con planos y especificaciones, lista para el administrador de fincas. La aprobación en junta deja de ser tu problema.
Antes de darte el proyecto por terminado entra nuestro equipo de limpieza: cristales, aluminio y toda la zona de trabajo.
"Hace un año no podía creer que una pérgola fuera el centro de mi vida. Hoy es donde paso todas mis tardes con la familia."
"Lo mejor fue que gestionaron TODO. Papeleo, burocracia, licencias. Solo me senté en el sofa y esperé a que la instalaran."
"Todos mis vecinos tienen en sus terrazas los acristalamientos y pedí que vinieran a ver la mia. Grandes profesionales, desde Javier que me atendió y el montador una persona encantadora."
Cinco pasos. Ninguno incluye que te persigamos por teléfono ni que firmes nada sin ver antes cómo va a quedar.
Un test de dos minutos sobre tu terraza y lo que esperas de ella. Te llamamos antes de 24 horas para cuadrar la visita.
Vamos a tu casa, tomamos medidas exactas, orientación, por dónde entra el viento, a qué hora pega el sol. Y te preguntamos cómo vives esa terraza — si desayunas solo o cenáis doce. Sin eso no proponemos nada.
Aquí perdemos ventas y ganamos clientes. Si lo que quieres no funciona con tu orientación, te lo decimos. Preferimos la verdad a colocarte algo de lo que puedas arrepentirte.
No subcontratamos a nadie. Los que montan tu pérgola cobran de nosotros y responden ante nosotros. Protegen el suelo, trabajan limpio y recogen hasta la última mora de polvo.
Aquí es donde se cae el sector. Un año después seguimos contestando, y si algo falla vuelve el mismo equipo que lo instaló. Sin centralitas, sin «eso lo lleva el fabricante», sin desaparecer.
Solo aceptamos 5 proyectos cada mes para garantizar nuestra calidad. Solicita tu presupuesto ahora.